Trucos para combatir el frío en casa sin gastar mucho

Puede ser que mientras lees estas líneas estés en el tren, metro o autobús, de camino al trabajo o la universidad o haciendo tu pausa de la hora de comer. O puede ser que todavía estés en la cama, tapado hasta el cuello y sacrificando solamente los ojillos y un dedo, el meñique, que es el menos importante, para usar el móvil. Pero estés donde estés, seguro que estás temiendo ese duro e inevitable momento en el que tengas que enfrentarte a uno de tus mayores temores: el frío polar que está haciendo fuera.

Más terrible será el momento en que te llegue a casa esta primera factura de la luz teniendo en cuenta que el coste del megavatio supera los 92€, una cota elevadísima si tenemos en cuenta que hace un año era un 33% inferior.

La llegada del invierno supone dos cosas: una factura de la calefacción (y de la luz… que tiene telita la subida que nos estamos comiendo desde el miércoles pasado) desorbitada o una hipotermia de campeonato. Y ninguna de las dos opciones tiene buena pinta. Es por eso que aquí te dejamos unos pequeños trucos para combatir el frío polar en casa y dejar tu dinero descansando tranquilamente en tu bolsillo.

Truco 1: Recurre a las alfombras para empezar el día con buen pie

El suelo es el elemento constructivo que mayor pérdida energética posee. En otras palabras, no hay nada que toque más la moral que salir de la cama, como si eso no doliera ya bastante de por sí, y tocar el suelo helado a primerísima hora de la mañana. Las alfombras no sólo te mantienen el humor mañanero a raya hasta que te tomas un café ☕️ (o dos, o tres…), sino que además añaden una capa de aislamiento extra que atrapa el frío en el suelo. Y es que ya lo dijo Fito, con los pies fríos no se piensa bien 🎶

Truco 2: No hace falta lucir cuerpazo en invierno. Abrígate

Sé realista. De nada sirve aislar todas las puertas y ventanas 🛠, marcarte un tango para entrar en calor 💃 y tomarte un plato de sopa con chile 🌶 si después vas vestida con una camiseta de tirantes.

Acéptalo, tus compañeros de piso te han visto en tus peores momentos. Con ese gripazo que te impedía mantener los mocos dentro de tu nariz, volviendo de aquella fiesta en la que se te fue la mano con las copas y posiblemente hasta llorando a moco tendido cuando tuviste esa pelea tan fuerte con tu pareja. Créeme, a estas alturas no se van a asustar. Así que ya va siendo hora de sacar del armario la artillería pesada: ponte esos pijamas tan calentitos que te lleva regalando tu abuela cada Navidad desde que tienes uso de razón. Es más, vente arriba y estrena esa bata de colores chillones y estampado de flores que tienes muerta de la risa desde hace años. Notarás la diferencia.

Truco 3: ¡Holi! Las persianas sirven para algo…

…para algo más que permitirte dormir la mona durante todo el día cuando lo has dado todo la noche anterior 😉.

El truco es aprovechar la luz del sol durante el día subiendo todas las persianas y descorriendo cortinas. Así conseguirás que suba la temperatura de toda la casa. Cuando el sol se vaya, es hora de contraatacar. Cierra ventanas, persianas, puertas y cualquier otra cosa que se te ocurra para convertir tu piso en un auténtico búnker contra cualquier ola de frío o temporal que se atreva a acercarse.

Truco 4: Recurre al remedio ancestral de las bolsas de agua caliente

¿Sabes ese horrible momento en el que entras en la cama y te preguntas qué pudiste hacer tan terrible en otra vida para merecerte esto? Me sigues, ¿verdad? ¡¿CÓMO PUEDE LA CAMA ESTAR TAN FRÍA?! Sentimos decirte que no tenemos respuesta para eso, pero al menos sabemos ayudarte a combatirlo. Si cuando te metes en la cama la sensación es similar a la de estar en cualquier explanada de Siberia, no hay nada mejor que pasar una bolsa de agua caliente sobre las sábanas y mantenerla después lo más cerquita posible de tu cuerpo. Es un recurso sin apenas coste y muy, muy efectivo. ¿Por qué crees que es un remedio de toda la vida? ¡Porque funciona de maravilla! Rima (asonante) gratis 😜.

 

Truco 5: Haz piña con tus compañeros de piso

Si trabajáis juntos, la victoria está asegurada. Así que llegó la hora de que os reunáis todos en el comedor y cerréis las puertas de las demás habitaciones. Además de reforzar vuestro vínculo y tener la oportunidad de comunicarnos con alguien real y dejaros de tanto móvil, conseguiréis que el calor se mantenga donde os encontréis y no se extienda por todo el piso. Fácil y eficaz.

 

Truco 6: Prepárate una sopita bien caliente

O un té, un café, o lo que quieras pero que te queme bien la lengua (y te pases los dos días siguientes con la lengua como una lija). Las comidas y bebidas calientes son buenas aliadas contra el frío porque te ayudan a subir la temperatura 🌡 del cuerpo. Ya sabes, esta noche un vaso de leche bien calentito y a dormir como un bebé.

 

Truco 7: Los pequeños cambios marcan grandes diferencias

Llámame Paulo Coelho si quieres, pero con solo pequeñas acciones puedes marcar una gran diferencia. Hábitos como dejar la puerta del horno abierta después de hacerte esa pizza🍕 que tiene tan buena pinta, secar la ropa al aire 👕 y dentro de casa o dejar que el vapor de la pedazo de ducha🚿 que te acabas de tomar se reparta por la casa harán que aproveches el calor generado y eleves la temperatura de la casa. ¡Al lío!

+1 El calor corporal es una de las mejores fuentes de calor natural

Así que ya sabes, ¡búscate un compañero de cama! Desde Badi de momento no podemos ayudarte en eso, pero sí a encontrar tu compañero de piso ideal según tu edad, gustos y aficiones si te descargas nuestra app y, ¿quién sabe?