Miguel: “Buscaba habitacion para una persona y media”

Miguel, también conocido por su círculo de amigos como Mike, es un joven expat valenciano de 26 años.

Tirando de contactos en común, llegamos a él como caso de éxito de Badi. Se pasó por nuestra ofi y charlamos con él un rato. Porque nos gusta charlar y porque nos encanta saber cómo consiguen nuestros usuarios encontrar su sitio.

Badi: Hola, Miguel o Mike. ¿Cómo prefieres que te llamemos?

Miguel: Bueno, en realidad me da igual, pero como esto es algo más serio, prefiero que me llaméis Miguel.

Badi: Perfecto, Miguel. Pues cuéntanos los motivos por los que empezaste a compartir piso y cómo llegaste hasta Badi.

Miguel: Vale. Yo soy natural de Valencia y me vine a Barcelona hace ya como 4 años.

Badi: ¿Por qué decidiste probar suerte en Barcelona?

Miguel: Quería estudiar Música Moderna y en Valencia no había muchos cursos oficiales para estudiar música.

Badi: Uuuh, música. Suena bien, nunca mejor dicho. ¿Qué instrumento?

Miguel: Batería, siempre batería. Total, que me vine a Barcelona. Ese mismo año, hace 4 ya, fue cuando compartí piso por primera vez. Y lo hice con compañeros del conservatorio.

Badi: ¿Y qué tal fue esa primera experiencia?

Miguel: Si te soy sincero, nefasta. Me robaban la comida de mi estante y eso era lo menos heavy que hicieron. Así que duré con ellos compartiendo piso lo mismo que nuestro contrato: un año. Después decidí irme a vivir con un amigo mío que justo acababa de llegar a Barcelona. Con él tenía la certeza de que no habrían problemas. Nos conocíamos desde hacía años. Y así estuvimos 3 años, los que me quedaban para terminar mis estudios.

Badi: ¿Y qué pasó una vez convertido teóricamente en el futuro Lars Ulrich?

Miguel: Jaja, ¡ojalá! Como el tema trabajo estaba algo complicado, me tocó volver a casa, Me fui a Valencia y, durante unos meses, estuve viviendo con mis padres mientras trabajaba como comercial y ahorraba todo lo que podía para volver a Barcelona cuanto antes. Y ese momento llegó hace muy poquito, como un mes o así.

Badi: ¿Encontraste trabajo en Barcelona entonces?

Miguel: No, decidí estudiar un bootcamp en Ironhack como web developer.

Badi: ¡Uala! ¿Y ese cambio radical de músico a desarrollador?

Miguel: Bueno, son dos cosas perfectamente compatibles y a mí siempre me ha atraído mucho el mundo de la programación. Así que, ¿por qué no?

Badi: Sí, totalmente. Nos gustan los “¿por qué no?”. Y entonces…

Miguel: entonces tocaba volver a buscar piso. Mi amigo se había ido a vivir solo así que no tenía forma de volver a compartir piso con él. Además, tengo a Ivy, mi perra, y buscaba una habitación para alquilar en un piso compartido que aceptara mascotas. Eso dificultó mucho mi búsqueda. Miraba en plataformas y en ninguna había filtros donde poder indicar si las habitaciones o pisos anunciados aceptan o no mascotas. Así fue como di con Badi y, usando los filtros, obtuve resultados de habitaciones en las que sí aceptaban a Ivy. Empecé a enviar solicitudes, a enviar chats una vez me las aceptaban y a ver los pisos. Aunque de esto último se encargó más mi novia porque yo aún estaba en Valencia.

Badi: Entonces fue bien, ¿no? ¿Cuánto duró este proceso?

Miguel: Mmm, creo que no llegó ni a 2 semanas.

Badi: Genial, Miguel. Pues muchísimas gracias por contarnos tu historia y por motivarnos tanto. Saber que nuestra app le saca de un apuro a personas como tú, es nuestro mejor aplauso.

NOTA: Miguel vino acompañado de Ivy y de su novia a la oficina.