Javier: “Badi me ha cambiado la mala racha”

Javier es un usuario de Badi que el pasado 1 de noviembre se instaló la app para buscar una habitación disponible para alquilar en un piso compartido.

El día 7, sólo 6 días después, recibimos un mail suyo en respuesta a una newsletter que le habíamos enviado por error. Lejos de increparnos nuestro fallos, Javier nos contestó muy amablemente el siguiente mensaje que pasamos a transcribir:
Yo tambien estoy encantado con vosotr@s, gracias a la app badi ya encontre mi compi perfecta o eso creo. Desde ayer tengo habita gracias i love your…..aqui teneis un badi.

La mañana siguiente, conforme leímos su mail, decimos llamarlo por teléfono. Queríamos hablar con Javier y darle las gracias, a viva voz, por su bonito mensaje. Nos sólo tardó apenas 30 segundos en atender a nuestra llamada, si no que cuando le propusimos acercarse por nuestras oficinas para hacerle una pequeña entrevista, accedió encantados de la vida. El chute de motivación que nos dio su llamada, fue indescriptible. Si venía, sería la primera entrevista que le haríamos a un caso de éxito* de Badi.

*Formalmente llamamos casos de éxito a lo que humanamente entendemos que son personas que, por usar Badi, consiguen encontrar su sitio: bien alquilando una habitación que tienen disponible en su piso compartido y encontrando compañero de piso según su edad, gustos y aficiones; bien encontrando una habitación perfecta para alquilar ellos.

Una vez os hemos soltado esta introducción para poneros en situación, pasamos a compartiros esta bonita entrevista que le hicimos a Javier:

Badi: ¡Hola Javier! Ante todo, muchísimas gracias por habernos prestado un poquito de tu tiempo para venir a nuestra oficina para hacerte esta entrevista.

Javier: No, muchas gracias a vosotros. La verdad es que la llamada me extrañó, no sabía si era broma o no, pero como llevo un par de días que sólo me pasan cosas buenas, pues decidí venir.

Badi: Jaja, teníamos miedo que no vinieras y nos dejaras abandonados.

Javier: Eso, ¡jamás! Yo soy un hombre de palabra y, si digo que hago algo, lo hago. Y si no lo voy a hacer, al menos aviso, que sé lo mal que cae cuando alguien falla a una cita y ni avisa.

Badi: Pues no sabes lo mucho que nos alegra saber que piensas así. Bueno, tenemos muuuchas ganas de escuchar tu historia. Por teléfono nos contaste algo, pero esta vez queremos escucharla con un café delante y las orejas bien limpias para escucharte como mereces.

Javier: Jeje, vale, pues yo os cuento. Verás, mi historia empieza hace 5 años, cuando perdí la casa que tenía en Tordera por culpa de la dichosa crisis. La hipoteca, sin comerlo ni beberlo, me la subieron y, claro, yo era transportista, no podía asumir una subida de hipoteca.

Badi: Si no es mucho preguntar, ¿cuánto te subieron la hipoteca de un día para otro?

Javier: Pues 400€ más al mes de golpe y porrazo. Y claro, yo no cobraba lo que un ministro, así que imagínate. Me cogió de improvisto y, tras darle vueltas a posibles soluciones, me metí de lleno en el periplo este de compartir piso. Entonces, pierdo mi casa y, tras buscar, consigo encontrar un piso para alquilar con una pareja. No sé cómo lo hago que siempre acabo con parejas.

Badi: ¡Eso es que tienes un imán con las parejas, Javier! Jaja.

Javier: Sí, supongo que sí, que me gusta a mí eso de compartir con más gente. Bueno, total, a los dos años de estar viviendo en un piso de alquiler con una pareja, por cosas del destino, ese piso en el que vivía lo vendieron. El dueño del inmueble murió y el hijo quiso vender el piso. Lo normal, vaya. Así que vuelta a empezar. Otra vez tocaba reorganizar mi vida y encontrar un piso donde vivir. Seguí mi camino, buscando piso, pero no acababa de encontrar un hogar, nada cuajaba.

Badi: ¿Por qué dices eso, Javier?

Javier: Podéis llamarme Javi, aunque tenga 48 años y parezca serio, Javi me gusta más que Javier.

Badi: Pues ni media palabra más, Javi.

Javier: ¡Mejor! Jeje. Digo eso porque la gente como yo, hombres, un poco más mayores, no entramos en el perfil típico para compartir una habitación para alquilar en un piso compartido. No somos estudiantes, ni gente joven, y claro, cuesta más. Y claro, como costaba, no terminaba de encontrar algo para quedarme una buena temporada y en condiciones sin tener que estar cada dos por tres maletas arriba, maletas abajo. Así fue como, tras estar como una peonza, me cansé y este verano decidí comprarme una furgoneta con los ahorros que tenía y, durante 2-3 meses, estuve viviendo allí, hasta que un amigo me habló de Badi.

Badi: ¡Qué buen amigo, Javi! También nos gustaría conocerlo.

Javier: Jajaja, no perdéis ni una, ¿ehn? El caso es que yo recordaba haber visto el anuncio en la tele y, aunque yo no soy muy de aplicaciones, porque por no no tener no tengo ni whatsapp porque a mí me gusta llamar a las personas por teléfono, decidí probar porque necesitaba estabilizar mi situación.

Badi: ¿Y como, sin usar muchas apps en tu móvil, conseguiste encontrar una habitación para alquilar tan rápido?

Javier: Pues sí que fue rápido, sí. Desde que mandé la solicitud hasta que me avisó Ericka para ir a ver la habitación, pasaron sólo 3 días, y encima el día que fui a verla, como había tenido tan buen rollo con ella, llevaba el dinero encima. Así que fue llegar y pum, ya tenía habitación. Y fíjate cómo son las cosas que anoche pasé mi primera noche en mi nuevo piso, con esta pareja (una más, ¿ves lo que te digo?), que son jóvenes, tienen un hijo pequeño y un loro que sólo duerme cuando le ponen una tela por encima de la jaula. He hecho ya buenas migas con él. Jeje. Y la verdad es que me facilitaron todo. Desde el minuto uno, chateando con ellos, que es la primera vez que he chateado con alguien a través del móvil, ya ves, me dieron muy buena espina. No sé. Yo estaba buscando un piso compartido en el que poder vivir tranquilo y nada más. No quería seguir amargándome la existencia con esta racha que ya estaba durando demasiado tiempo. Desde entonces, todo ha ido a bien. Y espero que siga, porque sólo han pasado pocos días. Pero me da que sí. Porque de golpe, pum, me llamáis vosotros y otra vez buen rollo y positivismo.

Badi: Ohhh, eso es muy bonito, Javi. ¡En serio! Por nuestra parte, teníamos mucha ilusión con esta entrevista, pero ni de broma esperábamos descubrir a una gran persona detrás de la máscara de “caso de éxito”.

Javier: Uy, perdona que yo soy muy torpe para algunas cosas, pero eso ¿qué es?

Badi: Nada de torpe, nosotros que hablamos raro. Los casos de éxito con las personas que conseguimos que encuentren una habitación para alquilar (como tú) o que alquilen una que tienen disponible (como Ericka y su marido). Y lo hacen usando nuestra app. A esos casos de éxito es a los que queremos mimar, y escuchar, y ¡darle un pequeño detalle!

Javier: Ay qué bien! Y además de ayudarme a encontrar habitación, me dais un regalo.

Badi: Claro, hombre! Qué menos! Jajaja. Aquí tienes una taza de Badi – nuestras tazas de Badi tienen un bonito mensaje, “comparte piso, no tu taza”-.

Javier: Genial! Pero yo la compartiré con mis nuevos compañeros de piso. Jeje. Que soy muy de compartir mis cosas.

Badi: Jajaja, mejor. Y, por último, antes de sacarte una foto si te parece, ¿qué es lo que más te gusta de tu nuevo piso?

Javier: Pues, además de la compañía y la vida que tiene, con un niño pequeño y hasta un loro, que mi nuevo piso está en el barrio donde vivía mi abuela, y desde pequeñito siempre había andado por ahí.
A mí Badi me ha cambiado la vida, me ha roto la mala racha y me ha llenado de energía positiva.

Badi: Jo… ¡y tú a nosotros nos estás dando toda una lección de humanidad!

Javier: jajaja, ya será pa menos, chicas.

Una vez terminamos esta bonita entrevista, nos fuimos con Javier a la calle para hacerle algunas fotos para nuestras “Historias de Badi”, una nueva sección que estamos potenciando tanto en nuestra página de facebook como en nuestro perfil de instagram, que os invitamos a seguir, y en la que, semana a semana, iremos compartiendo historias 100% reales de personas (usuarios de Badi, casos de éxito, y personas que no usan Badi, pero sí comparten piso) que tienen algo que contar y que decir sobre el hecho de compartir piso. Muchas son historias divertidas, simpáticas y distintas. Otras son un poco más emocionales. Pero a fin de cuentas, todas son historias humanas.

Si a tú también te gustaría compartirnos tu historia, si tienes algo que decir y quieres que nosotros seamos el escaparte donde poder decirlo, no tienes más que enviarnos un mail a people@badiapp.com 
Estaremos encantados de escuchar tu historia y retratarla.

Desde esta nueva categoría que hemos abierto en nuestro Blog, la categoría de Testimonios Badi, queremos volver a darle las gracias a Javier Javi por esas gran dosis de humanidad que nos regaló hace justo hoy una semana.

Javier "Badi me ha cambiado la mala racha"

 

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