Giorgio: “Buscaba gente de confianza”

De Miguel, el expat valenciano a otro: Giorgio, un joven italiano de 26 años que se vino a Barcelona tras encontrar trabajo en una startup muuuy guay. 

Lo bueno de fomentar el buen rollo en Badi a todos los niveles es que tenemos la gran suerte de conocer a startups que son tan geniales que hasta nos recomiendan a sus trabajadores cuando estos se meten de lleno en la tarea de encontrar habitación para alquilar o compañeros de piso. Y eso mismo es lo que le ocurrió a Giorgio, pero que sea él mismo quien lo cuente.

Badi: ¡Hola Giorgio! Encantados de conocerte.

Giorgio: Ciao! El placer es mío. ¡Qué oficina tan bonita tenéis!

Badi: Ay, ¡muchas gracias! Estamos muy contentos aquí y vamos poco a poco construyendo nuestra segunda casa.

Giorgio: Se nota que estáis a gusto y os lo pasáis bien. Jeje.

Badi: ¡Sí! En Badi trabajamos jugando y jugamos trabajando. Es una buena forma de fomentar el trabajo en equipo y de que las horas que pasamos aquí sean lo más divertidas posibles.

Giorgio: Eso suena muuuy bien.

Badi: ¡Gracias! Bueno, teniendo en cuenta que vienes de Italia, tenemos muchas ganas de conocer tu historia. ¿Nos cuentas un poquito como llegaste hasta nosotros?

Giorgio: Claro que sí. A ver, llevo en Barcelona muy muy poquito tiempo y, aunque ya conocía la ciudad porque había venido otras veces de visita, esta vez vine para quedarme. Yo soy de Roma y tengo 26 años. Y bueno, tras finalizar mis estudios y coger un poco de experiencia en Italia, decidí buscar una nueva oportunidad en una ciudad con mucho carácter emprendedor. Y Barcelona me parecía la primera y mejor opción.

Badi: ¿Cuánto tiempo tardaste en encontrar trabajo, Giorgio?

Giorgio: Pues lo cierto es que no mucho. Miraba constantemente por internet, LinkedIn, portales de empleo varios, y un día descubrí una oferta para cubrir una posición como Business Developer en workkola, una startup malagueña que hace muy poquito se ha trasladado oficialmente a Barcelona y cuyo modelo de negocio es unir a estudiantes de cualquier parte del mundo con startups internacionales.

Badi: ¡Qué curioso! Encontraste trabajo en una startup que, hablando a grandes rasgos, ofrece prácticas a estudiantes de todo el mundo en otras startups. ¡Mola! Y malagueños. ¡Con lo que nos gusta a nosotros Málaga!

Giorgio: Jajaja, sí, eso mismo pensé yo.

Badi: Y ¿cómo sigue la historia?

Giorgio: Pues antes de empezar en workkola, me puse a mirar habitación para alquilar en un piso compartido o un piso y la verdad es que buscando en plataformas tradicionales, y encima desde Italia, me faltaba confianza.

Badi: ¿En qué sentido?

Giorgio: Cuando buscas un sitio donde vivir, la confianza es muy importante. Al menos para mí. Claro, entras a vivir con alguien que no conoces de nada. Y encima en otro país con rasgos culturales que, aunque tengan muchas cosas en común, son distintos. Entonces, pregunté al que sería mi jefe, Alvaro, el CEO de workkola. Y él me recomendó vuestra plataforma. Me la instalé, la vi y dije, vale, esto tiene mejor pinta. El hecho de poder enviar solicitudes, tenerlas pendientes de que te las aprueben o rechacen en función de tu perfil y, si te las aceptan, poder mantener una conversación por chat directo en tu móvil, me hizo sentir más cómodo.

Badi: Qué bonito esto que nos dices. ¿Y te funcionó bien y rápido? ¿O tuviste algún problema?

Giorgio: Pues me fue genial si te soy sincero. Vi muchas habitaciones, solicité aquellas que me gustaban y que estaban cerca de donde estaría mi nueva oficina y hablé con los usuarios. Debo decir que mi jefe me echó una mano. Y es que, como yo estaba en Italia, él me hizo el favor de ir a ver las habitaciones cuyas solicitudes me habían aceptado.

Badi: ¡¡¡Oh!!! ¡Qué buen jefe!

Giorgio: Pues sí, y muy buen tío sin apenas conocernos. Total, así fue como conocí a Carla, la que ahora es mi nueva compañera de piso. Fue conocerla y darme muy buenas vibraciones. Es alguien muy vitalista y para mí, que tengo muy en cuenta esas cosas a la hora de compartir piso, eso es fundamental.

Badi: Y, ¿cómo es ella?

Giorgio: Carla tiene 34 años y es argentina. Eso es genial porque me encanta vivir con gente de otros países. Me enriquece y aprendo mucho con ellos. Y es profesora de baile. Y el piso es una maravilla. Muy muy bonito y ¡al lado de mi nuevo trabajo! ¿Qué más podía pedir?

Badi: Jajaja. Que buena pareja de compañeros haréis los dos. Y, dinos, ¿era la primera vez que compartías piso?

Giorgio: ¡Qué va! Este será el 5º piso que comparta en mi vida. Compartí 3 en Bolonia cuando estudiaba la carrera y uno en Milán justo antes de venirme a Barcelona.

Badi: Y de todos los pisos compartidos en los que has vivido, ¿cuál es tu mejor historia?

Giorgio: Bua… tengo muchas, algunas que no sería buena idea que contara, jaja. Pero creo que, la más bonita de todas, es en el último piso que compartí en Bolonia durante un año y medio. Todos los que vivimos allí, 5 en total, 3 hombres y 2 mujeres, nos hicimos íntimos amigos. Hasta tal punto que decidimos compartir, además de piso, un sueño: comprarnos una casa cuando fuéramos mayores para volver a vivir todos juntos.

Badi: Uy, ¡qué guay! Tenéis que cumplir vuestro sueño sí o sí. Eso sería ¡genial!

Giorgio: Sí, algún día lo conseguiremos.

Badi: Para terminar y no robarte más tiempo, ¿tuviste algún problema usando Badi o mejorarías algo en nuestra app?

Giorgio: No tuve ningún problema y la plataforma me enamoró porque es diferente a las demás. Ofrece algo que no tiene nadie más: es más humana, y como yo buscaba gente de confianza, me sirvió de mucho. Además, todo fue súper rápido. Mucho más de lo que yo me imaginaba que sería. Por mejorar, no se me ocurre nada. Quizás facilitaría poder llamar desde la app, pero por decir algo.

Badi: Y si con Carla no funciona, que esperemos que no, ¿volverías a usar nuestra plataforma para encontrar habitación?

Giorgio: ¡Por supuesto! Además, os recomendaré siempre. Y si algún día llegáis a Italia, ¡aún más!

Badi: ¡Ojalá! Todo sea por la pizza per tutti. 😜🍕🇮🇹

Giorgio: jajaja.

Badi: Muchas gracias, Giorgio. Ha sido un placer conocerte y hablar contigo.

Giorgio: Gracias a vosotros. ¡Sois geniales y hacéis cosas aún más geniales!